LOS (OTROS) CINCO LUGARES IMPRESCINDIBLES DE LA TOSCANA

23 diciembre, 2015
Guía de Italia

En el corazón del Mediterráneo, entre las montañas y el mar, con una historia plurimilenaria y una cultura rica y variada, la Toscana es una de esas regiones a redescubrir constantemente. Me diréis que es prácticamente imposible encontrar rincones poco devastados por el turismo masivo… Bueno, vamos a intentarlo. Aquí os presentamos algunas propuestas.

Tal vez Lucca sea la menos conocida de las “grandes” ciudades toscanas, eclipsada por sus famosas vecinas Florencia, Siena, Pisa… Es una pequeña y bonita villa de murallas espléndidamente conservadas. Pero su patio trasero, la Garfagnana, acoge pequeños pueblos y tranquilos valles todavía más retirados; recostada sobre los Alpes Apuanos, la montañosa comarca es una de las más lluviosas del país, como muestran sus bosques de castaños y robles.

Decir que el Val D’Orcia es un rincón olvidado es sin duda mucho decir. En realidad, esta encantadora zona al sureste de Siena tiene cien años de tradición como refugio para los exclusivos entre los exclusivos, para los hijos rebeldes de las elites culturales de Europa Occidental, quienes han participado activamente en su consrvación. Celebrado por los pintores de la escuela sienesa, sus cuidados viñedos y huertas merecen un bucólico paseo.

La sobreexplotada Toscana aún guarda rincones poco frecuentados

Otro lugar en el margen de la Toscana (nunca mejor dicho) por el que merodear sin andar a codazos es el llamado Monte Argentario, al sur de Grossetto. Orbetello, Porto Santo Stefano y Porto Ercole bullen de peculiaridades geográficas, patrimonio histórico y fortificaciones de todos los tiempos. Demodée salvo para algún turista nacional jubilado, especialmente fuera de temporada, es de los pocos lugares del Mediterráneo donde merece la pena hacer submarinismo.

Muchas veces basta con desviarse de la ruta predefinida cuando menos se lo espere el personal, y disfrutar de esas carreteras que parece que nos las han puesto delante para extasiarnos estéticamente. Podría ser una ruta entre Volterra y Arezzo que cruce de oeste a este, de la costa al monte, el solar tradicional etrusco. No te preocupes por los monumentos y traza, a golpe de mapa y azar, tu propio camino por el interior toscano.

Playas y promontorios, valles y colinas, pueblos y ciudades…

¿A quién no le gusta la costa? La de Toscana se llama Maremma, estuvo plagada de marismas palúdicas en algunos casos hasta el siglo XX y ofrece buenos contrastes: playas en Viareggio y Rosignano, los grandes puertos de Livorno y Piombino, vistas al archipiélago toscano… Relativamente poco poblada hasta hace no tanto, ha podido preservar peculiaridades como sus molinos de viento, una variedad de caballo propia y pueblos de interior como Pitigliano, “la Jerusalén de la Toscana”.

También en las ciudades toscanas más visitadas quedan rincones o barrios enteros exentos de las hordas de las cámaras (ahora las tablets). Oltrarno no es un barrio olvidado, pero su

intensa vida discurre al margen del turismo masivo; lo han dejado en manos de estudiantes, artistas y otros italianos y extranjeros alternativos que se ocupan de dar a este barrio artesano florentino de toda la vida un giro moderno y animado.

Escrito por Víctor Zamorano.

Fotos: Flickr. / OFERTA de viaje a La Toscana.

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